lunes, 25 de diciembre de 2017

Eva García Sempere, IU-Unidos Podemos: “Queremos que la ley integral contra la pobreza sea elaborada por quienes la sufren de primera mano”. Entrevista

Mikel Hernández, Mundo Obrero
El pasado 23 de octubre, Izquierda Unida anunciaba en rueda de prensa la elaboración de una ley integral de lucha contra la pobreza urbana y en el mundo rural en lo que, en palabras de la diputada busca ser “uno de los proyectos más ilusionantes y necesarios para IU” en lo que queda de legislatura.
Mundo Obrero: ¿Qué mecanismos debería contemplar esta nueva ley para abordar la problemática de la pobreza: establecimiento de una Renta Básica, mejora de los servicios sociales…?
Eva García Sempere: Pues precisamente es para responder a esta pregunta para lo que lanzamos este proyecto. No queríamos elaborar desde el grupo parlamentario una ley que, pudiendo ser mejor o peor, recogiera lo que nosotras pensamos, sino que fuera elaborada con la gente más vulnerable y que sufre la pobreza de primera mano. Serán ellas quienes nos digan qué necesitan y nosotras, quienes pongamos la arquitectura legislativa a sus propuestas. Es obvio que algunas cuestiones se saben desde el primer momento: garantizar cobertura de servicios básicos, una red ágil, fuerte y dotada de servicios sociales que respondan a las necesidades, garantía de recursos económicos suficientes para alcanzar una vida digna, un urbanismo que incluya y no profundice la exclusión, un modelo productivo que revitalice las comarcas despobladas y fije población a través de un futuro claro y sostenible. Y, por supuesto, con especial atención a la vulnerabilidad adicional que sufren las mujeres y, por tanto, con iniciativas específicas de género.
M.O.: Las luchas sectoriales contra los desahucios o contra las eléctricas se han topado con el muro infranqueable de los Bancos y de las Eléctricas, ¿busca esta ley obtener éxitos en la cobertura de las necesidades básicas de vivienda o energía, por ejemplo, que no han sido posibles hasta ahora?
E.G.S.: Es más que probable que esta ley no pueda abordarlo todo con la propia arquitectura legislativa que comentaba anteriormente. En este caso tenemos claro que todas aquellas iniciativas que no quepan en esta proposición de ley se llevarán en otras iniciativas para conseguir esa garantía. Hay que recordar que ya se han llevado propuestas para evitar desahucios, cortes de energía a familias vulnerables, etc… ahora les daremos un paraguas más amplio. Y sin olvidar, por supuesto, que es necesario seguir presentes en el conflicto; en ese sentido, esta elaboración colectiva se une con otras campañas de IU como “cambia de bando” o “que no nos jodan la vida”.
M.O.: En el anuncio en rueda de prensa de esta iniciativa hablasteis de un “mapeo” previo que dé cuenta de las necesidades reales y los desequilibrios territoriales, ¿crees que nos va a sorprender el diagnóstico en cuanto a la gravedad de la situación?
E.G.S: Lamentablemente sí. Y esto forma parte de la propia iniciativa: hacer pedagogía, mostrar la cara menos amable de la sociedad y hacernos conscientes de que la pobreza existe y es inherente al capitalismo. En el caso de la pobreza del mundo rural, invisible entre las invisibles, creemos que resultará aún más sorprendente el resultado.
También tenemos el objetivo no solo de mostrar una foto fija de lo que ocurre, sino desterrar mitos: la pobreza no existe porque siempre fue así, no se debe a la falta de interés por salir de esa situación, no afecta siempre a la misma gente, no es un fenómeno natural inevitable…tiene responsables. Y, como otra cara de la moneda, tiene reversibilidad.
Y, para ese proceso de pedagogía, acompañamos el trabajo “teórico” con el grupo de personas expertas que aportan sus experiencias y saberes que será el pilar legislativo, con trabajos en el territorio visitando los barrios y pueblos más afectados y recogiendo testimonios gráficos. Todo ello, acompañadas por nuestra organización territorial, ya que esta iniciativa no se entiende sin que nuestra militancia se implique y lo asuma como propio.
M.O.: Es ilusionante que el proceso de elaboración vaya a ser participativo y novedoso el foco de atención sobre el mundo rural, ¿se busca revitalizar el conflicto social y la ampliación del sujeto político de transformación?
E.G.S.: Es evidente que sí. Esta iniciativa responde, también, a los mandatos de la última asamblea de Izquierda Unida: engranaje perfecto entre la calle y la institución. Y dentro del trabajo en la calle, la profundización en el conflicto, que no significa otra cosa que en detectar, conocer y asumir las luchas latentes y darles cuerpo. Nuestra organización no busca dar soluciones a las gente que sufre: pretende ser una herramienta para organizar y construir alternativas desde las propias protagonistas.
En el caso del mundo rural, buscamos cubrir un déficit que arrastra de hace años y ampliar ese sujeto político de transformación: existen conflictos latentes, situaciones que permiten poner en el centro reivindicaciones profundas en la izquierda como son la reforma agraria, el establecimiento de un nuevo modelo productivo o la necesidad de hablar de la lucha contra el cambio climático. Y todo ello, haciendo protagonistas a las propias afectadas.
En este sentido, sabemos que de este mapeo y este proceso, saldrá una Proposición de Ley, pero también muchas más propuestas sectoriales, parciales, de competencias locales, autonómicas, estatales e incluso europeas, iniciativas para trabajar desde lo social, sindical o vecinal. Conseguir este objetivo, también, es para nosotras fundamental. Nada cambia nunca sin la gente en la calle demandando sus derechos.
Publicado en el Nº 312 de la edición impresa de Mundo Obrero diciembre 2017

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