viernes, 9 de febrero de 2018

Crónica de la segunda jornada de la Marcha por la carretera desde Málaga a Almería del camarada Manuel García Morales “Teniente”. En el 81 Aniversario de la criminal acción fascista.

8 de febrero, segunda jornada de "La Desbandá"
La primera nota destacada de hoy, cuyo recorrido era desde Torre de Benalgabón hasta Torre del Mar, ha sido que junto a los cerca de 50 personas que participamos en la marcha se han sumado Teresa Rodríguez, dirigente andaluza de Podemos y el diputado de su mismo grupo Manuel de Jesús; Teresa nos ha felicitado y nos ha animado a continuar la lucha por la Memoria Histórica del crimen de la Carretera de Almería y ha expuesto que a la Junta de Andalucía le importa tan poco el tema que se gastan más en dietas y kilometrajes que en el presupuesto de la Memoria Histórica Andaluza.
Después hemos notado la diferencia entre el Ayuntamiento de Vélez Málaga, con alcaldía del PSOE, que además de ofrecernos el Polideportivo de Torre del Mar para pernoctar, a diferencia del Rincón de la Victoria que nos negó el de Torre de Benagalbón, también nos ha invitado a comer en la Escuela de Hostelería del “Castillo del Marqués”, instalada en el edificio de lo que fue una fortaleza costera defensiva que data de 1.513, que en la década de los 30 cumplió las función de cárcel y después fue cuartel de la guardia civil hasta ser rescatada por el Ayuntamiento de Vélez.
A las 4:30 en punto, nuestra marcha concluyó en el parque de la Memoria de Vélez, uno de los primeros sitios, hace más de 10 años, donde empezó a reivindicarse la Memoria Histórica de “la Desbandá”; en él hay una escultura y una serie de bancos para sentarse donde están grabados los nombres de cientos de vecinos de Vélez, víctimas del fascismo. Detrás de la escultura, hay un almendro, plantado cuando se inauguró el parque, que cuando cumple años los 7 de febrero está siempre en flor; flores de almendro en homenaje y recuerdo de las víctimas. En el acto han tomado la palabra representantes de IU y del PSOE del Ayuntamiento así como dirigentes de IU y del Partido Comunista de Andalucía.
Después hemos estado en el faro viejo de Torre del Mar, donde seguramente hemos sentido la mayor emoción de la jornada. Esta historia estaba tan oculta, como todo lo que rodea la heroicidad de los pueblos de España, y la represión y la muerte que ejercieron las fuerzas y los estados nazis y fascistas que declararon la guerra a la República. El farero, Anselmo Antonio Vilar, de familia con origen gallego, aunque su padre ya farero del primer faro de Torre del Mar, cuando vio, que la noche del 7 de febrero, que las grandes explanadas de la entrada a Torre del Mar, que entonces eran cañaverales, se llenaban de una inmensa muchedumbre, que se calcula de entre 180.000 y 220.000 personas, y que aviones cazas italianos ametrallaban a la gente y los alemanes los bombardeaban, apagó la luz del faro para que ni los aviones, ni los destructores Canarias y Baleares pudieran operar. El día 8 tampoco encendió el faro, y el día 9 que entraron las primeras tropas fascistas, que ya encontraron a Torre del Mar y a Vélez-Málaga, prácticamente desiertas porque su población se sumó a “la Desbandá”, el farero fue apresado y pocas horas después fusilado. Cuando murió tenía 51 años, pero su acción salvó la vida quizás de miles de personas que pudieron descansar, comer (caña de azúcar) y beber agua (del río de Vélez) y continuar la huida a salvo de ametrallamientos y bombardeos. El coordinador de Izquierda Unida de Vélez nos contó después del acto, muy emocionado, que su madre, con apenas 6 años, también estuvo en la huida, y quizá salvó la vida gracias al farero. El faro y el farero de Torre del Mar deben ser declarados lugar de Memoria Histórica.
Finalmente acabamos el día, a las 8 de la tarde, con un homenaje de Izquierda Unida y el Partido Comunista al último alcalde republicano electo de Vélez, Federico Terrón Rodríguez del partido Unión Republicana; él fue alcalde hasta su dimisión el 22 de septiembre de 1936. Huyó como la mayoría de la población antes de la entrada de las tropas fascistas en Vélez, estuvo en Valencia y con la derrota de la República huye a Francia, aunque su mujer y sus hijos vuelven a Vélez. Al poco tiempo decide volver a Vélez creyendo que no tenía nada que temer ya que no había estado involucrado en ningún conflicto ni participado en ninguna milicia. Nada más llegara Vélez, fue detenido, juzgado y ejecutado el 8 de agosto de 1939. Como decía Rodrigo Vivar Téllez, Juez Militar de Vélez, Ronda y Coin y llamado el carnicero de Vélez, emulando a Arias Navarro el carnicero de Málaga, “todos los alcaldes republicanos son ejecutables”.
Mañana salimos hacia Nerja, última etapa de la provincia de Málaga.

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