miércoles, 14 de febrero de 2018

Crónica de la septima jornada de la Marcha por la carretera desde Málaga a Almería del camarada Manuel García Morales “Teniente”. En el 81 Aniversario de la criminal acción fascista.

13 de febrero, 7ª jornada de "La Desbandá"
Nos despertamos en el Polideportivo de Castell de Ferro, con la triste noticia de la muerte de una mujer hija de estas tierras, de madre campesina de la Alpujarra, y de padre minero de Almería, hija después, del exilio económico y del exilio político, hija del Socorro Rojo y solidaria toda su vida; ama de casa a la fuerza, para ayudar a su marido constantemente preso por sus ideas políticas de igualdad y democracia, y para sacar a sus dos hij@s adelante, pero no por ello menos militante, militante política, militante social toda su vida, militante de base, cuya actividad no se ve, pero sin cuyo tejido ningún cambio político sería posible, y ninguna dirigencia serviría para nada, una mujer entrañable, siempre con su simpatía y sonrisa encantadora, y siempre dispuesta a echar una mano a l@s compañer@s o al trabajo colectivo, una mujer infinita como he leído a mi amiga Carmen MV. Ha muerto Josefina Samper, de Fondón de Almería, compañera de amor y de lucha de Marcelino Camacho durante más de 60 años. Cuando Marcelino dijo aquello de “Ni nos domaron, ni nos doblaron ni nos van a domesticar” tenía el ejemplo a su lado.
Seguimos la marcha desde Castell a La Rápita, siempre con la mar omnipresente que nos regala la vista, el oído, el olfato,…, en esta jornada casi siempre por el borde de la carretera o por los paseos marítimos de los pueblecitos que atravesamos. En uno de ellos, Los Yesos, atravesando el paseo marítimo, que al mismo tiempo es la calle del Mar y en realidad su única calle, nos hemos parado delante de una casa, donde desde su ventana, Salvadorico, un hombre de 92 años, nos ha contado su recuerdo de la Desbandá. Muchos niñ@s, muchas mujeres, mucha hambre, y personas que murieron allí, camino de la Rápita y que enterraron la gente del pueblo, una gran desgracia.
Los fascistas italianos no pasaron de Castell de Ferro, allí los frenaron las Brigadas Internacionales y desde allí los hicieron retroceder a Motril. Estuvieron a punto de tomar nuevamente Motril, si no hubiera sido porque tuvieron que subir a Sierra Nevada, donde las tropas franquistas intentaban atravesarla para tomar Almería por aquella vía. Allí las Brigadas Internacionales también frenaron al fascismo, y ya durante toda la guerra, el Veleta fue fascista y el Mulhacén republicano. En Motril, aprovecharon la bisoñez de las nuevas tropas que habían relevado a las Brigadas e iniciaron una contraofensiva, pero no consiguieron pasar de Calahonda, donde también se estancaron los frentes durante toda la guerra.
Lamentablemente, antes de llegar a La Rápita, un compañero de Málaga, Juan Cisneros, se ha encontrado mal por el esfuerzo de la marcha. Lo llevamos a una farmacia para comprar unas medicinas que necesitaba y estando allí se desmayó. Una vez reanimado, una ambulancia lo llevó al hospital de Motril, y finalmente se ha vuelto para Málaga. Juan tenía mucho interés en participar en la marcha, ya que su abuelo y su tía, que entonces era una niña, participaron en la Desbandá, mientras su padre estaba en el frente republicano. Su abuelo, que iba con un burro cargado de comida para poder llegar a Almería, al llegar al Guadalfeo, que como hemos referido varias veces iba muy crecido e hizo que mucha gente volviera atrás en su huida, intentó pasarlo, la niña se le cayó al agua y mientras la rescataba, el burro con la comida desapareció, eso le hizo desistir de la huida y se volvió a Málaga. Muchos años más tarde y hablando Juan con un amigo de estos temas, este le contó que su familia estuvo en la Desbandá y que consiguieron llegar a Almería, gracias a que su abuelo, cuando estaban desesperados apareció con un burro cargado de comida, lo que fue su salvación.
Instalados en la Rápita, en un centro social, se ha hecho el acto de recibimiento a la marcha, con el salón abarrotado. Han hablado representantes del Ateneo Republicano de la Alpujarra, del Club de la Desbandá y del Ayuntamiento. Se han contado también, recuerdos del paso de la Desbandá por la Rápita. Ha hablado un hombre 89 años, que la recuerda como una plaga, miles de personas que arrasaban con las cañas, y todas las cosas que se pudieran comer en el campo y que visitaban todas las casas pidiendo ayuda. La mayoría de las casas al final acabaron cerradas a cal y canto porque no podían ayudar a todo el mundo. Inmediatamente después ha cantado Lucía Socam, que ha emocionado a la gente con su música y sus letras defendiendo la República, la igualdad y la libertad de las mujeres.
La verdad es que hemos recibido mucho cariño y calor de la gente de la Rápita, y del Ateneo Republicano. Después de los actos nos han preparado una cena casera y como el edificio donde nos quedamos a dormir apenas tiene aseos y no tiene agua caliente, han ofrecido casas para que las compañeras pudieran alojarse y ducharse en casas particulares. La última nota del día ha sido, durante la cena, la despedida de un compañero navarro que ha tenido que adelantar su vuelta a casa. Mañana, salimos para Adra.

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